domingo, 19 de marzo de 2017

Carlota Podrida, de Gustavo Espinosa

1.
Estuve en Montevideo y en una mesa en la calle compré usado este libro por 150 uruguayos, sin privius referensis salvo la editorial, HUM, la misma del muy uruguayo y recomendable libro de cuentos Porrovideo, de Jorge Alfonso. En la contratapa de Carlota Podrida dice LA NOVELA MÁS COMENTADA DE LOS ÚLTIMOS TIEMPOS: ¿qué concepto amplio, no?

2.
Carlota Podrida (publicada en 2009) cuenta la historia de Sergio Techera, un olimareño de poca monta, borracho, melómano y nostálgico, que orquesta el secuestro de una actriz internacional, la británica Charlotte Rampling (recién ahora googleo y descubro que no es un personaje ficticio), cuando ésta visita Treinta y Tres en un viaje de caridad con una ONG. El plan es sencillo:
Había que pensar que se trataba de una súbdita británica, condecorada por su graciosa majestad, una VIP. Probablemente fuera a intervenir Interpol, Scotland Yard y hasta Columbo. Todas las redes, todos los servicios de inteligencia iban a estar detrás de la sofisticada banda de secuestradores.
- Y ningún programa, ningún banco de datos, ningún detective de película, ninguno, Juancho -subrayaba Sergio- es capaz de encontrar, si anda buscando a una sofisticada banda de secuestradores, a la Loca Marisa, el Pijero Díaz y a Ricardo Sergio Techera, bajista de Diamante.
Lo que no es tan sencillo es el móvil del secuestro. Revelado de a puchitos, en los fragmentos del libro que aparecen en bastardilla y corresponden a la carta que Sergio escribe a la Rampling para que la lea cuando ya esté en libertad, buena parte del suspenso sobre el que se sostiene la novela está en terminar de entender el móvil de Sergio, que no quiere plata, ni quiere sexo, ni hablar con la mujer abducida. Poco a poco se va perfilando, pero hasta el propio final no queda claro del todo.

3.
La novela se me emparenta mucho con una película argentina que en realidad no tiene el mismo argumento pero que tiene muchos puntos de contacto: 76 89 03. El objetivo de los personajes de 76 89 03 es juntar dinero en una noche para pagar el cachet de una famosa vedette que en secreto, suponen, tambiés es prostituta, y con la que los tres están obsesionados desde niños. Algo en el tono (de comedia patética), en los personajes, en la relación con la actriz/vedette es similar, aunque la película es bien porteña y la novela ésta es bien uruguaya, y del interior, además.  

4.
Está muy muy bien escrita, con una prosa muy compleja y abigarrada en "la carta" y una prosa más directa y en tercera persona en las partes que avanzan la acción: estas dos caras del libros dividen en capítulos y sostienen la estructura. Creo que garpa. Buena novela. ¡Peñarol, qué no ni no!

domingo, 12 de marzo de 2017

Del caminar sobre hielo, de Werner Herzog

1.
Herzog es CLARAMENTE, de los contemporáneos, uno de los más capos. Podemos cerrar cualquier discusión que alguien (no se me ocurre quién) pudiera querer iniciar al respecto, aduciendo que Herzog aparece (él mismo, como actor, poniendo la voz a un personaje) en Rick and Morty.

2.
Zanjada esa cuestión: Del caminar sobre hielo es un diario, que Werner escribió entre el 23 de noviembre y el 14 de diciembre de 1974, mientras recorría a pie, en pleno invierno europeo, el trayecto entre Múnich y París, porque creía que cumplir con esa peregrinación salvaría la vida de Lotte Eisner. Mejor con sus palabras: 
A fines de noviembre de 1974 me llamó un amigo desde París y me dijo que Lotte Eisner estaba muy enferma y que probablemente moriría, a lo que yo dije que eso no podía ser, no en este momento, el cine alemán aún no podía prescindir de ella, no debíamos permitir que eso sucediera. Agarré una campera, una brújula y un bolso con lo estrictamente necesario. Mis botas eran tan sólidas y nuevas que confiaba en ellas. Tomé el camino más recto hacia París, con la firme creencia de que ella seguiría con vida si yo iba a pie.
3.
Igual que me pasó cuando leí Conquista de lo inútil,  no puedo creer que el mismo hombre que es un genio como cineasta sea tan genio como escritor, aún escribiendo para sí mismo (aunque es mi creencia que quien escribe un diario, igual imagina un lector al que le escribe, y al que por ende intenta impresionar con su escritura). Este libro está lleno de poesía, es casi pura poesía, descripción, no hay mucha acción concreta. Herzog camina, pernocta en casas vacías en las que irrumpe violentamente y después sigue caminando, a veces come, muy pocas veces habla por teléfono con su casa (me parece que medio que dejó a su jermu sola con una criatura para hacer esa caminata, mal ahí Werner), y menos veces habla con personas en su camino. El libro (o librito, súper de bolsillo) incluye, al término del diario, la transcripción del discurso que dio Herzog unos años después, en 1982, en un homenaje alemán a la mencionada Lotte Eisner. Es un complemento perfecto del diario, un comentario del mismo, y una cosa hermosa de por sí. El libro en alemán fue publicado originalmente en 1978. Y eso. Adorei.